Para un verano sin quemaduras, ¡todo sobre protectores solares!
¡Llegó el sol y hay que cuidarse! Aquí te decimos qué nivel de protección necesitas para proteger a tu pequeñito para que puedan disfrutar sus vacaciones
¿Qué son?
Los protectores solares son cremas o lociones que se aplican sobre la piel para bloquear parcial o totalmente los rayos solares, previniendo las quemaduras y daños en la piel. Actúan absorbiendo y filtrando la radiación solar o reflejándola, de modo que no penetre en las capas profundas de la piel.
¿De qué nos protegen?
Los factores solares nos protegen de dos tipos de rayos ultravioleta (UV): UVA y UVB; los UVA no pueden verse ni sentirse directamente, pero penetran profundamente en la piel. Los rayos UVB son los rayos más intensos de la luz solar y provocan daños en la superficie de la piel.
¿Qué significa el Factor de Protección Solar o FPS?
La protección que brindan los protectores solares se indica mediante el Factor de Protección Solar o FPS. Este factor señala el número de veces que el producto aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al enrojecimiento previo a la quemadura. Por ejemplo, si una persona empieza a enrojecer y a notar los riesgos de quemaduras a los 5 minutos de exposición al sol, al aplicarse un protector FPS 30 podrá exponerse al sol durante 5 x 30= 150 minutos (2½ horas) en forma segura.
¿Y qué pasa con los niños?
Es bueno que los pequeños reciban un poco de sol ya que con éste se activa la producción de Vitamina D en el cuerpo, la cual es muy importante para fijar el calcio en los huesos. La clave está en que el tiempo bajo el sol no sea mucho y se tomen las precauciones necesarias para prevenir enfermedades; la infancia es el periodo más crítico para establecer el riego a padecer cáncer de piel en la edad adulta.
Se estima que entre un 2% y un 5% de los niños que van a la playa sufren quemaduras de segundo grado y enrojecimientos, acompañados de fiebre, irritación, insomnio, falta de apetito, náuseas, entre otros síntomas.
Los bebés menores de 6 meses deben mantenerse siempre fuera de la luz directa del sol debido a que su piel es más delgada y el mecanismo de bronceado de su piel todavía no está listo.
¿Entonces, qué número de factor usar?
En niños mayores de 6 meses es aconsejable usar productos de alta protección, de un factor FPS 30 o más, éstos son suficientes para bloquear alrededor del 97% de los rayos solares, También se recomienda que los protectores solares que se apliquen sean impermeables al agua. Existen los llamados water–resistant y water–proof, que conservan su capacidad protectora entre 40 y 80 minutos luego de entrar en contacto con el agua.
Preguntas y respuestas sobre el uso del factor solar en niños:
¿Cual usar?
- Prefiere los productos específicos para niños, que están formulados especialmente para ellos. Generalmente son hipoalergénicos y a prueba de agua.
¿En qué casos se deben usar protectores solares de factores mayores de 30?
- Factores superiores a 30 se recomiendan para niños de piel muy blanca, rubios o pelirrojos, más sensibles a las radiaciones solares que los trigueños o morenitos.
¿Cuál es la duración de estos productos?
- La fecha de vencimiento de los protectores solares es la que aparece indicada en la etiqueta. Su duración varía de los tres a los cuatro años.
¿Cómo aplicar los protectores solares?
- Lee atentamente las instrucciones rotuladas en el envase. Aplícalo entre 20 y 45 minutos antes de tomar el sol. Vuelve a aplicarlo cada dos horas, al salir del agua o después de hacer ejercicio o transpirar. Ponlo sobre la piel bien seca. Úsalo en forma abundante. Aplícalo en todas las partes de la piel expuestas al sol, incluyendo aquellas que suelen pasarse por alto, como los bordes de las orejas, los labios, la nuca y los empeines.
¿Qué precauciones hay que tener para proteger a los niños de las quemaduras solares?
- No los expongas al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, ya que la radiación UV es más dañina y aumentan las posibilidades de generar quemaduras en períodos de tiempo menores que en el resto del día. Protégelos con ropa adecuada, como sombreros, gorros, playeras y pantalones. Ponles lentes de sol con filtro para rayos UV (que absorban tanto los rayos UVB como los UVA). Esto protege la delicada piel que rodea sus ojos y previene el desarrollo precoz de cataratas. Ante cambios de color, forma o tamaño de pecas, lunares o quemaduras solares extensas, consulta al pediatra.
Cuida a los pequeños del sol con protectores solares, aunque el día esté nublado, ya que las nubes filtran sólo entre un 20% y un 40% de la radiación UV. Enséñale a tus niños a protegerse del sol desde pequeños, porque los efectos de la radiación solar son acumulativos e irreversibles.